zumma nace de una idea simple: los mismos productos que ves en las vidrieras salen de las mismas fábricas, con otro logo y el triple de precio. Nosotros los importamos directo, los probamos uno por uno en Buenos Aires y te los vendemos con garantía por escrito.
No somos una cadena ni tenemos un depósito gigante: somos dos estudiantes de ingeniería que se cansaron de ver que el mismo gadget que afuera sale una fracción, acá llega tarde, caro y sin nadie que responda. Arrancamos como Tendi, a pulmón, y cuando los pedidos llegaron de todo el país el proyecto se hizo más grande que el nombre: hoy somos zumma — porque suena a suma. Catálogo chico a propósito: pocas cosas que sabemos que andan.